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  • Discontinuar el Plan Remediar es un gran error

    Fecha - 31 / 03 / 2017
    Por el Dr. Héctor Garín, presidente de la Federación Médica de la Capital Federal
    Fue un gran error discontinuar el Plan Remediar porque con todas sus falencias ayudaba a la gente que necesitaba medicamentos

    Desde mediados de febrero, los ocho mil centros médicos de atención de primer que recibían un botiquín mensual con 75 medicamentos correspondientes al Programa de Medicamentos Cobertura Integral de Salud, que reemplazó al Plan Remediar, dejó de recibir ibuprofeno, antiinflamatorios, antibióticos de primera elección, antiparasitarios, anticonvulsivos, diuréticos y otros remedios indispensables para atender a los 16 millones de beneficiarios que dependen del sistema público de salud. Hoy se estima que no llegan a la docena de remedios.

    Lamentablemente, ninguno de los ministros –con la excepción del Dr. Ginés González García que lo implementó- utilizaron el Programa Remediar para lo que se pretendía cuando se lo creó. Este es un plan que no solo debía entregar medicamentos, sino que debía ser una forma de realizar un relevamiento de las patologías más prevalentes.



    "Los laboratorios no tienen problemas porque le dejen de vender al Estado, y lo venden a otro. Alguien siempre le va a comprar los medicamentos"



    Por el Plan Remediar el médico debía llenar formularios con los antecedentes y las patologías del paciente, lo que permitía realizar un registro de toda la gente que se atendía en esos centros. Se podían verificar las patologías de la población. En el primer tiempo las cajas iban con los 75 medicamentos, y en realidad se vio que a muchas de las cajas les sobraban anticonvulsivos, y le faltaban antibióticos, por ejemplo. Entonces al hacer el relevamiento se modificaban las cajas de acuerdo a las necesidades de cada centro de salud, y cada situación regional. El Plan Remediar debía permitir hacer un relevamiento y era otra forma de saber cuáles eran los problemas de salud más frecuentes.

    Este fue el ideal del programa Remediar, pero en ocasiones no se cumplió y terminó en un negocio para algunos laboratorios por la compra indiscriminada de ciertos medicamentos.

    Como siempre en la Argentina, un plan que era brillante porque se hacía un relevamiento de la población similar al que se hacía cuando se ingresaba a la escuela primaria, a la secundaria, o al servicio militar, terminó en el negocio de mandar cajas completas, no con los remedios que necesitaba determinada población. Por ende se acumulaban los medicamentos que no se necesitaban, en los lugares donde no prevalecían ciertas patologías.

    No se hizo la parte del feedback de información de los pacientes atendidos al Ministerio de Salud para que pudiera detectar las patologías prevalentes en cada región del país.

    Hay funcionarios que se escandalizan ahora, y sin embargo el Plan Remediar tuvo graves fallas mientras ocuparon el cargo. Desde ya que las fallas anteriores, en nada justifican que se reduzca al máximo esta valiosa herramienta que iba en favor de la gente. El ministro Lemus postula que el Plan Remediar tenía un plazo. También habla de descentralizar hacia las provincias el programa de medicamentos. Si el Ministerio de Salud de la Nación les enviara fondos a las provincias, no las usarían para comprar medicamentos, sino para otros aspectos que importan más para una campaña electoral como asfaltar un lugar, comprar útiles escolares, etc.



    "No sé qué ocurrirá, tal vez volvamos a la època en que la gente se va del centro de salud con una receta y no tiene dinero para comprar sus remedios"



    Por eso la idea de Ginés González García era mandar las cajas con los medicamentos, recibir la información de cómo se utilizaban en cada uno de los lugares, y modificar las cajas de acuerdo a los remedios que se requerían; pero no mandar el dinero porque lo podían utilizar para otros fines.

    Un programa muy importante e interesante, lo desaprovecharon todos los gobiernos, y que solo se llevó a cabo bien los primeros meses.

    Muchos medicamentos se producían en laboratorios públicos. En algún momento se hacían medicamentos en los talleres protegidos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de las Fuerzas Armadas o en laboratorios provinciales. Resulta que todos esos medicamentos no había quien los controlara, a mi criterio no tenían un control de calidad real. Y cuando uno produce algo de estas características lo fundamental es que sea seguro para los pacientes.

    Los laboratorios no tienen problemas porque le dejen de vender al Estado y le vendan a otro. Alguien siempre le va a comprar los medicamentos.

    Fue un gran error discontinuar el Plan Remediar porque con todas sus falencias ayudaba a la gente que necesitaba medicamentos. No sé qué ocurrirá, tal vez volvamos a la época en que la gente se va del centro de salud con una receta y no tiene dinero para comprar sus remedios. Ni siquiera una política de descuentos para esta población paliaría la situación, porque muchas personas no tienen ni el 10% de lo que cuesta un medicamento. Si a la gente que no cuenta con recursos y está enferma se le da una receta no sirve; no avanzamos en nada, volvemos para atrás.

    Es una responsabilidad estatal asegurar a la población alimentación, vivienda digna, sistemas cloacales adecuados, vacunas, acceso a los medicamentos. Todo esto tiene que ver con la medicina social y preventiva que pregonaba Ramón Carrillo, y que es la medicina de la que cada vez estamos más lejos.