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  • Opinión. “Las residencias son la mejor opción de capacitación de posgrado”

    Fecha - 21 / 03 / 2014
    Por el Dr. Carlos Manuel Hernández, Secretario de Asuntos Académicos de Femeca.

    Cuando un estudiante se recibe, hay que analizar las opciones de formación de posgrado a las que puede acceder. En nuestro país, la mejor capacitación que funciona desde hace 45 años son las residencias médicas. Hoy en día el sistema mejoró y la proporción de estudiantes que acceden a esta formación es de 1 a 3, antes era de 1 a 4. 


    En la actualidad, el ingreso y la duración de las residencias médicas están unificados. El sistema de ingreso es a partir de un examen único para todos los aspirantes, donde se arma un ranking entre el promedio de carrera de pregrado, el resultado del examen y un 15% que se adjudica a la entrevista personal.


    Sin lugar a dudas, la residencia médica es la mejor opción de capacitación de posgrado. Cuando el profesional se va a insertar en el mercado laboral, uno de los mayores aspectos que se tiene en cuenta es en dónde hizo la residencia, porque hay instituciones que tienen más prestigio que otras.


    Desde la Federación Médica Gremial de la Capital Federal (Femeca) siempre hemos apoyado el sistema de las residencias porque entendemos que es el mejor procedimiento para conseguir una buena formación de posgrado y acredita al profesional con una salida calificada al mercado laboral.


    Por supuesto que el sistema es mejorable, las instituciones tienen sus comités de docencia e investigación que tienen un área dedicada a la vigilancia y supervisión de los residentes de la institución en formación.


    Ahora bien, ¿Qué sucede con los profesionales que no acceden a este tipo de capacitación?


    Hay que ver las opciones que tiene el graduado que no puede o no quiere acceder a una residencia. En el caso de los estudiantes que rindieron el examen y no acreditan como residentes o becarios (cargos rentados), pueden acceder a una concurrencia honoraria, que tiene la misma complejidad que la residencia rentada. La diferencia es que luego darán un examen ante la autoridad de aplicación para poder acreditar en la especialidad.


    También existe la opción de anotarse en los más de 90 cursos de posgrado que ofrece la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, que en su mayoría están organizados por las sociedades científicas.


    Una vez un maestro dijo que “en medicina no se enseña, en medicina se aprende”, y es la realidad, en muchos casos depende del motor personal de cada uno para poder formarse en el área que elige el profesional. Esto requiere de un esfuerzo personal que viene desde el pregrado y luego se completa con la mejor formación a la que cada profesional pueda acceder.


    Como en todas las profesiones, quedará un sector que será mano de obra descalificada. Pero, en la actualidad están dados los mecanismos para que el médico joven con vocación, ganas de trabajar y perfeccionarse tenga la posibilidad de hacerlo.